Lo que empezó como un simple cruce de tweets entre Basement y Paisanos terminó en algo mucho más grande: un evento en Mar del Plata que desbordó todas las expectativas.
Se pensó para 60 personas… y terminaron llegando más de 130 (y hasta hubo lista de espera). La oficina de Basement se llenó de energía, conversaciones reales y un aire difícil de describir. No fue una conferencia con flashes ni presentaciones perfectas: fueron charlas cortas, crudas, sin bullshit, que mostraron la cocina de cómo se hacen las cosas en la industria creativa y tecnológica.











