Hoy quiero hablar de hacer las cosas más rápido.
Spoiler alert: sí, tiene que ver con AI. Pero también tiene que ver con velocidad, con procesos, con industria y, sobre todo, con una pregunta que empieza a aparecer cada vez más fuerte: ¿Cómo hacemos para generar más impacto, en menos tiempo? No más rápido porque sí.
Más rápido para ayudar a organizaciones que necesitan mover la aguja, mejorar indicadores, salir antes al mercado, aprender antes y entender si lo que están construyendo realmente funciona.
Todo lo que viene pasando con AI nos atraviesa de punta a punta. Lo probamos, lo discutimos, lo usamos, lo cuestionamos. Todos los días.
Pero también es cierto que a veces todo va tan rápido que nos deja mirando la pantalla con cara de: ok, ¿y ahora cómo sigue esto? ¿Qué va a pasar con la industria en los próximos años?
La respuesta más honesta que tengo es: no tengo la más remota idea. Y, para ser sincero, desconfiaría bastante de cualquiera que diga tenerla demasiado clara.
Lo que sí hay son señales. Momentos que ponen en jaque la forma de trabajar y te hacen preguntarte si el proceso que usaste durante años sigue siendo el mejor camino posible para lo que viene.


